Mirarte cuando estás concentrado en otra cosa, cuando sos más vos que nunca.Mirarte cuando estas durmiendo. Mirarte cuando me miras. Mirarte cuando no me miras. Mirarte, mirarte tan profundo y con tanto amor, como si el mundo se fuera a acabar después. Mirarte, que placer...
Ahí, en ese instante se para el tiempo, me olvido de todo. Ahí es como si el mundo fuese mucho más lindo, es como si no existiesen las guerras, los atentados, las injusticias, la corrupción, la infelicidad y todo lo malo. Es como si nada más fuéramos vos y yo.
Mirarte a los ojos, esos ojos morochos, con un brillo inconfundible, esos ojos que dicen tanto...
Dicen que siempre volvemos a los lugares donde fuimos felices, por eso siempre vuelvo (y voy a volver) a tu mirada, donde nada existe, solo nosotros dos , donde se ve tu esencia, donde me olvido de todo,donde no hay problemas ni dolor, donde soy feliz.
Fue un tropezón emocional, de una escritora por diversión.